martes, 11 de marzo de 2014

Terapias humanisticas: la terapia de la psicología humanista y la terapia de la Gestalt



-          - Terapia humanista.

Esta terapia es conocida como la terapia centrada en el cliente y se trata de un modelo de terapia no directiva. Rogers desarrolló este método y fue el primero en utilizar la palabra cliente para referirte al
paciente, creía que llamándolo cliente resultaría más igualitario.
La clave de la terapia se centraba en dos preguntas, ¿cómo puedo tratar o cambiar a una persona?, o por otro lado, ¿cómo puedo crear una relación que esta persona pueda utilizar para su propio desarrollo?
Este modelo de terapia pretende crear una relación o ambiente en el que el cliente pueda explicar y manifestar libremente sus sentimientos, sus percepciones de las cosas. Para ello el terapeuta debe de mostrar una actitud de autenticidad en la expresión de sus sentimientos y actitudes, debe abstenerse de juzgar sus conductas. Debe de mostrar un alto grado de empatía.  Puede llegar a establecerse una relación de confianza mediante la cual el cliente se sentirá mucho más a gusto y libre.
El terapeuta tiene que escuchar al cliente y reforzar sus argumentos, pues, según Rogers, una persona seria capaz de resolver sus conflictos y tener autoconocimiento de ellos si alguien estuviese dispuesto a escucharlo.

-         - Terapia de la Gestalt.

Esta terapia comparte con el humanismo que el concepto de que el terapeuta sólo acompaña al cliente, le muestra el camino y lleva a que el cliente pueda mejorar por si solo.
La terapia de la Gestalt se basa en las siguientes reglas:

1.       El principio del aquí y el ahora. El cliente tiene que ser consciente de sus experiencias en el momento de la terapia y no debe refugiarse en el pasado, futuro o hablar incluso de cosas externas a si mismo.
2.       El principio del yo y el tú. Tiene que haber una comunicación directa entre el cliente y el terapeuta, siendo responsables cada uno de lo que hacen y dicen.
3.       El principio del continuo de la conciencia. Se hace hincapié en el cómo y no en el porqué, porque si fuese al revés tan solo nos alejaríamos del presente.
4.       Convertir preguntas en afirmaciones.  El terapeuta ayuda al cliente a convertir aquellas preguntas que se hacen para no tener que afrontar  sus decisiones y las convierte en afirmaciones.

Esta terapia puede practicarse de forma individual e incluso en grupo. Si es en grupo puede llevar a un enriquecimiento mayor de cada cliente. Gestalt presenta una estructura de juego que permite que el cliente manifieste sus dificultades, tenga consciencia de ellas y pueda solucionarlas. Una de las técnicas más conocidas es la de la silla vacía.

A continuacion podeis ancontrar un video en el que nos muestra el procedimiento de "silla vacía"